“Déjame a mi”

Ayer y hoy me he estado pegando una buena maratón de “Play 3”. Más que nada porque desde que me fui a Madrid ni la he tocado (básicamente porque me la dejé en Málaga) y cuando vuelva no se cuando podré volver a jugar ya que aunque me la lleve ahora mismo no tengo donde enchufarla.

El tema es que he estado dándole duro al Mirror’s Edge y aunque en general es un juego facilito y que se deja jugar sin mayores complicaciones (cosa que me encanta, no soporto los juegos imposibles, me aburren) había llegado a una pantalla en la que me bloqueé. Nada, ayer una hora y hoy otra para poder conseguirlo finalmente.

Esto me ha recordado a mis tiempos mozos, cuando me pegaba horas muertas o jugando con mi hermano o con mi colega Mario a la consola que tuviera en aquel momento. Normalmente era yo el que jugaba y los demás los que miraban, más que nada porque me gustaba saber que era yo el que se había pasado el juego.

Sin embargo había ciertas pantallas, pruebas o lo que fuera que me eran imposibles. En esos momentos siempre se solía escuchar el mítico “Déjame a mi”. Tú colega (o quien fuera) te había estado mirando jugar durante horas y ahora creía que el podría pasarse esa pantalla.

La mayoría de las veces surtía efecto y gracias a tu colega podías seguir con el juego, pero esto resultaba un poco frustrante, al menos para mi lo fue, concretamente cuando, sin saber que era el final, en el Course of Monkey Island mi amigo Mario le daba la pimienta a LeChuck y lo siguiente que yo veía eran las letras del final…

6 pensamientos en ““Déjame a mi”

  1. El Duque

    Yo he sido muchas veces el que miraba (me refiero estrictamente al tema del post, que conste) y luego me ponía a jugar y era un jodido paquete en la mayoría de los juegos (excepto el Pro, en el que doy cera a cualquiera). Recuerdo ver a mi cuñado jugando al GTA-3, pasando misión tras misión, mientras que a mí me trincaban o mataban siempre.

    Ahora no tengo ese problema porque en la Wii sólo juego al Mario Kart y no tengo pasta para más juegos.

  2. Dieguito Brigante

    El juego varía mucho depende si le dejas las ayudas activadadas. Con ese color rojo marcándote el cámino no es muy complicado, pero si lo desactivas es más complicado. Aunque juego creo que triunfa y fracasa a partes iguales. Es muy frustrante saber como se hacen las cosas a base de caer al vacío.

  3. Chico

    Pues yo lo mismo me ha tocado ser el “déjame a mi”, resolviendo algún puzzle en la vieja play 1 que tener que mirar cómo alguien con más habilidad que yo se pasaba algún juego. Buenos tiempos, de reunirse en casa de los pocos que tenían consolas (+ variedad de juegos pirata) y pasar divertidas tardes.

  4. MAcOs_LuCas

    Me prestas la Play3?

    En usufructo claro está…

    Puto gañan, mira que no saber que era la pimienta… es como si me dices que no sabias que el pollo de goma llevaba polea… PERO EN QUE MUNDO VIVES.

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